Voy a dejar
que esta sed de ti,
me consuma despacio...
Que estas ansias de verte,
me vayan quemando el alma...
Que mi cuerpo se rebele
y mi piel te reclame...
Que mis manos te busquen
y mis ojos se obscurezcan
de tanto no verte.
Voy a dejar que este dolor
me duela sin descanso.
que este veneno de ausencia
me embriague lentamente
Y me desequilibre
Y me desesperance
Cuando no quede nada,
cuando casi no sea...
Desde el vacío fecundo,
desde la nada vital,
en un intento
poderoso
nuevo
necesario
último
un atisbo de vida
incontenible, incierta,
se asomará a mis ojos,
y podré renacer.
silvia romero
(1991)
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