De la impunidad
Hay un sollozo de fuego en esta reminiscencia
/de océano y de barcos.
Contarnos que es otoño y el café está en la mesa
/dejó de ser parte de los días.
La mirada es ahora un fragmentario sol desgarrándonos
/las alas.
Musgo. Bestia.
Helada temprana en los huesos, en los corazones
/agrietados.
Resuello de un vientre enrojecido de llanto y silencio.
Cóncava penumbra rasgando la música. No luz. No aire.
Nos dibujan una historia
(Erase una vez...)
de huéspedes sin memoria
(en un lejano país...)
Mientras un dolor agreste
Sin nombre
(y vivieron felices...)
nos traspasa todos los días
todas las historias...
MARÍA BELÉN ALEMÁN
(de "Detrás de los silencios...”)
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