del libro "Füsche von Llafenko"
de Gloria Dünkler
apagándose como pichones heridos.
Nosotros seguíamos aguantando aqui, allá,
husmeando con nuestros hocicos,
marcando provincia,
adiestrando a los cachorros en la pelea del inmigrante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario